El Cristo Blanco, una imponente estatua de 8 metros de altura situada cerca de Sacsayhuamán, se erige majestuosamente en un mirador que ofrece vistas panorámicas de toda la ciudad de Cusco. Visible desde la Plaza de Armas y destacándose especialmente de noche por su iluminación, esta estatua fue donada en 1945 por la comunidad árabe palestina como muestra de gratitud hacia la ciudad.
Más que una figura estática, el Cristo Blanco simboliza la fe, la gratitud y la protección para los cusqueños, siendo un destino imprescindible para quienes buscan explorar la espiritualidad y la cultura de Cusco.
Lunes a Viernes: 8:00 - 20:00
Sabados: 8:00 - 13:00
Domingos: Cerrado